No cabe duda de que esta frase es una contradicción en si misma y nos hace pensar que cualquier cambio no está en nuestras manos, ya que no todo depende de nosotros, mas bien son nuestras circunstancias, externas y fuera de nuestro control las que nos condicionan.


Sin ánimo de entrar en discusiones filosóficas al respecto, tanto en lo que somos como en lo que hacemos y nos ocurre, influyen factores que a veces se escapan a nuestro control, sin embargo todavía hay mucho que podemos hacer para superar las situaciones que nos hacen infelices, ya sean limitaciones personales, problemas de relación, etc.


Me gustaría poder compartir con vosotros algunos artículos sobre temas que nos afectan a muchos y que para algunos representan un problema, en mayor o menor medida. En algunos casos un problema puede llegar a limitar la vida y a producir sufrimiento propio y de los que nos rodean.


Recuerda que:


La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamin Franklin

jueves, 9 de junio de 2011

PSICOFÁRMACOS - PÍLDORAS DE LA FELICIDAD

Desde mediados del siglo XX con la aparición de los primeros antidepresivos, el consumo de psicofármacos se ha ido haciendo cada vez más habitual, en Occidente se hace uso y abuso de ciertas pastillas, algunas con “efectos milagrosos”, capaces de mejorar el  estado de ánimo, proporcionarnos un sueño placentero,  reducir los niveles de ansiedad, de stress, controlar ciertos trastornos mentales, etc.
No pretendo recomendar, ni tampoco condenar ninguno de ellos, esa labor le corresponde al médico y en su decisión influirán factores diversos, como la edad del paciente, el problema a tratar, la duración del mismo, posibles interacciones con otra medicación que el paciente esté tomando y otros más. Se trata, de agrupar por familias de productos, los psicofármacos más usados, indicaré primero el principio activo y a continuación los nombres comerciales. La siguiente lista, nos ayudará a conocer a grandes rasgos de qué estamos hablando o para qué sirve lo qué estamos tomando.
ANSIOLÍTICOS
Benzodiazepinas
De acción prolongada
Clonazepam (Klonopin, Rivotril, Ravotril, Clonagin, Diocam)
Diazepam (Valium, Alboral, Aneural, Ansium, Diaceplex, Dipaz, Drenian, Dipezona, Lembrol, Plidan, Saromet, Tepazepam)
Clobazepam (Karidium, Urbadan)
Clorazepato (Tranxilium, Dorken, Moderane, Tencilan, Justum)
Ketazolam

De Acción Intermedia
Alprazolam (Trankimazin, Xamax, Alplax, Prinox)
Bromazepam (Lexatin, Lexotanil, Atemperator, Octanyl, Neurozepam, Sedatus)
Lorazepam (Orfidal, Kalmalin, Sedatival, Ativan, Trapax, Reposepam, Emotival, Aplacasse, Sidenar)

De Acción Corta
Loprazolam
Oxazepam (Serax, Sucidina)
Temazepam

No Benzodiazepínicos
Azapirona
Buspirona (Buspar, Bespar, Ansial, Nerbet, Narol, Paxon, Neurosine, Tutran)
Gepirona
Isapirona
Tandospirona

ANTIDEPRESIVOS CON EFECTOS ANSIOLÍTICO
Venlafaxina XR (Effexor XR, Vandral Retard, Dobupal Retard, Elafax XR)
Escitalopram (Cipralex, Esertia, Lexapro, Meridiam, Ipran)
Paroxetina (Seroxat, Aropax, Paxil, Frosinor, Motivan)
Duloxetina (Cymbalta, Duxetin)

ANTIDEPRESIVOS
Triciclicos
Imipramina (Tofranil)
Clomipramina (Anafranil)
Desipramina (Nebril, Norpramine)
Amitriptilina ( Deprelio, Elavil, Tryptanol, Tryptizol, Uxen, Anapsique)
Nortriptilina (Ateben, Karile)
Trimipramina (Surmontil)

Tetracíclicos
Trazodona (Deprax, Desyrel, Taxagon, Trazolan, Trazonil)
Amoxapina (Asedin, Demolox)
Mianserina (Lerivon, Lantanon)
Mirtazapina (Remeron, Vastat)
Nefazodona (Serzone, Deprefax)
Maprotilina (Ludiomil)

ISRS (Inhibidores Selectivos de Recaptación de Serotonina)  
Fluoxetina (Prozac, Adofen, Reneuron, Foxetin, Fluoxac, Ansilan, Neupax, Zepax, Flutin)
Paroxetina ( Seroxat, Paxil, Aropax, Frosinor, Motivan)
Sertralina ( Besitran, Zoloft, Aremis, Atruline, Lustral)
Fluvoxamina (Luvox, Dumirox)
Citalopram (Celexa, Seropram, Prisdal)
Escitalopram (Cipralex, Esertia, Lexapro, Meridian, Ipran)

ISRD (Inhibidores Selectivos de Recaptación de Dopamina) 
Amineptina (Survector)

ISRN (Inhibidores Selectivos de Recaptación de Noradrenalina)
Reboxetina (Prolift, Irenor)
Oxaprotilina
ISRNS (Inhibidores Selectivos de Recaptación de Nordrenalina y Serotonina)
Venlafaxina XR (Effexor, Vandral, Dobupal, Elafax)
Milnacipram (Ixel, Dalcipran)
Duloxetina (Cymbalta, Duxetin)
Desvenlafaxina (Pristiq)

Inhibidores Específicos de  Recaptación de Noradrenalina y Dopamina
Bupropion (Odranal, Wellbutrin)
Nomifesín

Inhibidores Especificos de Recaptación de Serotonima y Dopamina
Banzinaprina

IMAO (Inhibidores de Monoaminooxidasa A y B)
Tranilcipromina (Pamate, Cuait D, Stelapar, Implicane)
Fenelzina (Nardelzine)


IRMA (Inhibidores Reversibles de Recaptación de Monoaminooxidasa A)
Moclobemida (Aurorix, Manerix)
Taloxotona (Humoryl)
Brofaromina


IMAO B (Inhibidores de Monoaminoxidasa B)
Selegilina (Eldepryl, Brintenal, Jumex)


Melatoninérgico e Inhibidor de los receptores Serotoninérgicos 5-HT2C
Agomelatina (Valdoxan)


Otros antidepresivos
Litoxetina
Tianeptina (Stablon)


SEDANTES-HIPNÓTICOS (somniferos)
Zaleplon (Sonata, Hegon, Hipnodem)
Zolpiden (Ezolin, Sedorm)
Zopiclona (Datolon, Limován, Siaten, Insomnium, Cronus, Foltrán,Navidorm)


ANTIPSICÓTICOS
Atípicos
Clozapina  (Leponex, Clozaril, Lapenax)
Risperidona (Risperdol, Goval, Spiron)
Olanzapina (Zyprexa, Midax, Olivin)
Quetiapina (Seroquel, Quetidin, Asicot, Quetiazic, Rocoz)
Ziprasidona (Zeldox, Geodon)

Nuevos antipsicoticos
Zotepina (Zoleptil, Lodopin, Nipolept, Losizopilon)
Loxapina (Loxitane, Desconex)
Sertindol (Serdolect)

A manera de conclusión diré que aunque no hay ningún fármaco inocuo, en mayor o menor medida  todos tienen contraindicaciones, efectos secundarios e interacciones, el médico, en cada caso, decidirá la conveniencia de su uso cuando ello conlleve más ventajas que inconvenientes. No hay ninguna pastilla capaz de hacernos más felices y darnos soluciones definitivas a nuestros problemas, pero algunas veces pueden ayudarnos a estar en mejor situación para acometer  una psicoterapia adecuada que potencie sus ventajas y acelere la recuperación.

miércoles, 27 de abril de 2011

AMOR, CARIÑO, PASIÓN ... Y OTRAS EMOCIONES

“¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor?”. Todos recordamos estas palabras de Don Juan Tenorio, un mujeriego empedernido, que sucumbe al amor de Doña Inés y consigue que su amor vaya más allá de la muerte.

¿Qué entendemos por amor?, ¿es lo mismo amar que estar enamorado?, ¿cómo nos afecta el amor?, ¿son todos los amores iguales?, según la RAE el amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser, también es un sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear, sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo, tendencia a la unión sexual.

En muchas ocasiones se asocia el término con el amor romántico. A lo largo de la historia, se han utilizado distintos símbolos para representarlo, tal vez el más conocido es Cupido, que suele representarse con un arco y unas flechas, a menudo con los ojos vendados, que dispara sobre las personas, produciéndoles así el enamoramiento, también se usa un corazón, a veces atravesado por una flecha, como alusión al corazón real como origen y receptáculo del amor.

No cabe duda, que cuando amamos, entran en juego emociones extremadamente fuertes y poderosas, según la intensidad, calidad y sujeto/objeto al que se dirigen, podemos encontrar diferentes tipos o manifestaciones del amor:

Amor auto-personal: El amor propio o autoestima, que es necesario para el desarrollo personal e indispensable para las buenas relaciones interpersonales. El amor, bien entendido, empieza por uno mismo.

Amor incondicional: Es el amor compasivo, altruista, que se profesa sin esperar nada a cambio.

El amor filial: El que se existe entre padres e hijos y por extensión entre abuelos y nietos, el amor fraterno, entre hermanos. Dentro del amor en el seno familiar, hago especial mención al amor maternal, un amor desinteresado y desigual, el niño necesita ayuda y la madre se la da sin esperar nada a cambio.

Platónico: Se refiere al amor inalcanzable, aquel que por diversas circunstancias no se puede materializar, aunque puede haber un interés sexual, generalmente se refiere al afecto físico no correspondido, que se convierte en un ideal.

Religioso: En el cristianismo se entiende que el amor proviene de Dios, ágape (del griego) es un amor basado en principios. Suele nacer de la educación recibida desde la infancia e interviene la fe.

Amor a los animales y a las plantas: Nace de un sentimiento protector.

Amor hacia algo abstracto o inanimado: A un objeto físico, una idea, a la patria, al lugar de nacimiento, al honor, a la independencia.

Amor romántico, pasional, erótico: Amor entre la pareja, que incluye deseo de intimidad y pasión.

El amor es uno de los temas sobre los que más se ha escrito y hablado, filósofos, poetas, escritores, hombres profanos y religiosos han dejado su visión del amor.

El apóstol Pablo glorificó el amor como la mayor de las virtudes, en su primera carta a los corintios escribió:

«El amor es paciente, es servicial, el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, si no que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta».

En otro extremo Lope de Vega retrata cómo se experimenta el enamoramiento:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe,

¿Qué es lo que realmente nos ocurre al enamorarnos? Enrique Rojas en su libro Remedios para el desamor, menciona que las primeras manifestaciones o síntomas son: trastornos de la atención, la atención se concentra en la persona amada, no se puede pensar en otra cosa, la cristalización, que consiste en atribuir a la persona amada un conjunto de cosas buenas, positivas y nobles que pueden existir o no y la admiración, estima y consideración hacía a quien amamos.

El amor romántico es más fuerte que el impulso sexual, promueve la consecución de un nexo emocional, queremos que nuestra pareja nos llame, que se acuerde de nosotros, queremos agradarla, deseamos tener los mismos gustos y tener un proyecto de vida común. En definitiva, no concebimos la vida sin ella.

Para Erich Fromm el amor es un arte y, como tal es una acción voluntaria que se aprende, no es una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es más que una relación personal, es una muestra de madurez que se manifiesta de diversas formas, el amor maduro dice te necesito porque te amo, no te amo porque te necesito. Amar significa comprometerse sin garantías, entregarse completamente con la esperanza de producir amor en la persona amada.

Hasta ahora hemos hablado del amor como un sentimiento y hemos repasado algunas de las emociones que produce. Veamos ahora qué cambios se producen cuando nos enamoramos.

La antropóloga Helen Fisher describe la experiencia del amor en tres etapas parcialmente superpuestas: lujuria, atracción y apego, en cada una de las cuales se desarrolla un proceso cerebral distinto, aunque interconectado, y regulado hormonalmente.

1) El impulso sexual indiscriminado o excitación sexual. Esté proceso está regulado básicamente por la testosterona y se puede detectar neurológicamente en el córtex cingulado anterior. Su duración es de unas pocas semanas o meses, su función es la búsqueda de pareja.

2) La atracción sexual selectiva o enamoramiento, está controlado por la dopamina. Según estudios recientes cuando nos enamoramos, el cerebro también secreta en cantidades crecientes otras sustancias químicas, feromonas, norepinefrina, serotonina y feniletilamina, estas sustancias estimulan el centro del placer del cerebro aumentando el ritmo cardíaco, disminuyendo el apetito y el sueño y produciendo una intensa excitación. Tiene una duración entre 18 meses y 3 años.

3) El cariño o apego, permite la continuidad de la relación y el establecimiento del vinculo entre la pareja, en esta fase intervienen la oxitocina y la vasopresina, estas sustancias también afectan al circuito cerebral del placer aunque con duración indeterminada.

Desde la psicología cognitiva y social, Robert J. Sternberg propuso la existencia de 3 componentes en su teoría triangular del amor: La intimidad, la pasión, la decisión o compromiso, estos tres componentes pueden relacionarse entre sí formando diferentes formas de amor.

Sea cual sea el tipo de amor que sientes en este momento, estés o no enamorado de alguien en particular, no olvides que el amor nos sacude, nos transforma, hace que nuestra visión del mundo varíe, nos eleva al cielo o nos hace descender a los infiernos, a pesar de lo cual deseamos sentir su influjo.

martes, 29 de marzo de 2011

LA FELICIDAD ¿EN QUÉ CONSISTE?


Hace algún tiempo al preguntar a un amigo entrado en los sesenta si era feliz, me contestó “El concepto feliz es tan poco frecuente como efímero cuando raramente se produce. La felicidad no debe ser una meta en absoluto y si lo fuere tienes un problema”
Esta respuesta demuestra el desconcierto que produce esta palabra y lo complicado que resulta encontrarla. Tal vez nos ayudaría saber qué entendemos por felicidad. Encontramos múltiples definiciones de la misma, desde la filosofía, la religión y la ciencia.

Para algunos, la felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado la meta deseada y que dota a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo y de un estado de paz interior que le estimula a conquistar  nuevas metas.

Ciertos autores del Nuevo Pensamiento, consideran a la felicidad una actitud mental que el hombre puede asumir de manera consciente, es decir una decisión, la argumentan por el hecho que el hombre haya buscado muchas formas de encontrar esa felicidad en muchos aspectos, a pesar de lo cual, parece esquiva para la mayoría.

Según las religiones teístas la felicidad solo se logra en unión con Dios.

Aún para otros la felicidad es una de las emociones y estados que experimentamos los seres humanos en esta vida y está asociada con una sensación de plenitud, alegría, goce y realización.
Como todas las emociones, la felicidad tiene una explicación fisiológica, es el resultado de una actividad neural, en la cual los factores internos y externos interactúan mutuamente estimulando el sistema límbico (el tálamo el hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, séptum, cuerpo calloso y mesencéfalo) que da respuesta a los estímulos emocionales que lo requieran.
¿Qué determina la felicidad?

La investigadora y profesora de psicología Sonja Lyubomirsky estudia científicamente desde hace más de 20 años en qué consiste la felicidad y cómo desarrollarla, en su libro “La Ciencia de la Felicidad” indica que la felicidad está determinada en un 50% genéticamente, otro 10% está determinada por las circunstancias (riqueza, pareja, salud) y el 40% restante es voluntario, depende de nosotros.

No podemos cambiar nuestros genes, tampoco podemos determinar las circunstancias que nos toquen vivir pero podemos hacer mucho por nuestra felicidad en ese 40% restante.

¿Qué nos hace felices?

La felicidad no es igual para todos, porque todos los seres humanos somos únicos e irrepetibles y cada uno tenemos diferentes ambiciones y metas en la vida. De esto se desprende que la felicidad es un proceso interno que dependerá de los ideales que tengamos y las metas que nos hayamos propuesto. Sin embargo, la felicidad no solo dependerá de estas metas o ideales, las pequeñas cosas del día a día, contribuirán a hacernos más o menos felices.

También tiene mucho que ver con nuestra actitud hacia los problemas y las preocupaciones, tener una actitud positiva y esperanza continúa ayudará, en contraste con una actitud pesimista y desesperanzada que nos restará posibilidades de alcanzarla.

A veces confundimos la felicidad con el bienestar, pero el disponer de bienes materiales y tener vidas cómodas, no siempre nos hace ser más felices, ¿se puede ser feliz en medio de una tormenta y con muy pocos recursos?, por supuesto, algunos lo son. Esto demuestra que la felicidad consiste en más que en la ausencia de dificultades y en disponer de estabilidad y seguridad. La felicidad tiene mucho más que ver con el vacío o la plenitud de nuestras vidas.

El compartir con otros y el sentido de logro aporta bastante felicidad en nuestras vidas.

¿Quiénes son más felices los jóvenes o los mayores?

Es curioso que los estudios objetivos aseguren  que la felicidad aumenta con la edad mientras que la experiencia popular dice todo lo contrario.
Según un estudio de Heather Lacey y su equipo, del Centro para las Ciencias Conductuales y de la Decisión en Medicina de Ann Arbor, en Estados Unidos, en el que comparaban la sensación de felicidad de 273 jóvenes adultos, con una media de 31 años de edad, con la de 269 ancianos con una edad media de 68 años.

Con los años disminuyen las sensaciones negativas y aumentan las positivas y crece la satisfacción vital.

Abundando en las distinas consideraciones de la felicidad mencionadas, dejo unas frases dispares de personajes de distintas épocas y procedencias.

 “La felicidad consiste principalmente en conformarse con la suerte, es querer ser lo que uno es” Erasmo de Rotterdam

“Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace” Jean Paul Sartre

“El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia”  Woody Allen

“Existen dos maneras de conseguir la felicidad, una hacerse el idiota y la otra serlo” Sigmund Freud

“Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas, un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna” Groucho Marx

miércoles, 2 de marzo de 2011

LISTO O INTELIGENTE ¿QUÉ PREFIERES SER?

La mayoría llamamos listo al que tiene éxito en la vida, tiene suerte, consigue lo que desea, curiosamente muchos de estos hombres y mujeres, no han tenido un historial académico brillante.
El listo es rápido, práctico, capaz de resolver los problemas sobre la marcha, sabe qué hacer en cada momento. No pierde el tiempo en análisis excesivos, si no que actúa rápidamente, porque lo que realmente busca son resultados lo antes posible. Se trata por tanto de disponer de la información necesaria para tomar una decisión, no de toda la información.
El inteligente tiene más información, dispone de más cultura, es más profundo, analiza más los datos disponibles, lo que hace que sus decisiones sean más reflexivas y lentas. Tiene un componente más intelectual y de estudio. El inteligente puede saber muchas cosas y recrearse en el conocimiento que tiene y en todo lo que esto le aporta, pero puede costarle manejar situaciones difíciles.
No cabe duda que todos disponemos de inteligencia en mayor o menor grado, los considerados listos y los inteligentes. Podemos definir la inteligencia como la capacidad que tiene el cerebro humano para procesar la información que recibe del exterior y a su vez la capacidad de recoger esta información del mundo que le rodea. La inteligencia implica habilidad para razonar, planificar, resolver problemas, incluye pensamiento abstracto, permite comprender ideas, aprender, etc.
En un intento por medir la inteligencia, se han desarrollado instrumentos como los test algunos de estos test ofrecen una única medida, un factor general de inteligencia (o factor G), otros test permiten estimar varias medidas independientes correspondientes a los distintos tipos de inteligencia.
Los test para evaluar el cociente intelectual (CI) fueron empleados originalmente para predecir el rendimiento escolar, según estos test, la mayoría de la población estan entre 80 y 120, la media de la población será del 100, entre 120/130 se consideran brillantes y a partir de 130 serán superdotados, alrededor de un 2% de la población tiene un cociente por encima de 130.
Sin embargo, más allá del Cociente Intelectual que mide la inteligencia académica, en las últimas décadas del siglo XX se han propuesto varias teorías sobre la inteligencia.
Robert J. Sternberg en su Teoría triárquica de la inteligencia estableció tres categorías para describir la inteligencia: la analítica, la creativa y la práctica.
Howard Gardner como creador de la Teoría de las inteligencias múltiples propuso las siguientes: la lingüística, la lógica-matemática, la musical, la espacial, la corporal-cenestésica, la intrapersonal, la interpersonal.
Daniel Goleman,  da una gran importancia a la inteligencia emocional,  la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para combinar cabeza y corazón.
¿Qué contribuye e influye en el desarrollo de la inteligencia?
Se trata de una combinación de factores hereditarios, biológicos y ambientales. El entorno del individuo es crucial para el desarrollo de la inteligencia, también  el medio sociocultural contribuye al desarrollo intelectual de una persona, es decir un individuo que crezca en un ambiente con estímulos cognitivos adecuados, podrá desarrollar unas aptitudes intelectuales mayores en comparación con un individuo que crezca en un ambiente con  pocos estímulos. La educación, motivación y hábitos saludables también influirán en el desarrollo intelectual de la persona. Desde que nacemos y hasta los seis años, nuestra estructura cerebral continúa formándose y reforzándose, de ahí la importancia de que los niños reciban los estímulos adecuados pronto.
Aunque siempre se ha considerado la inteligencia un rasgo inmutable, Suzanne M. Jaeggi, profesora de post-doctorado en Psicología en la Universidad de Michigan según un último estudio realizado comenta que los resultados muestran que si se puede aumentar la inteligencia con el entrenamiento adecuado.
El tener un alto CI no garantiza la felicidad. Muchos de los grandes genios de la humanidad, como Einstein, Picasso, Nietzsche, Mozart aportaron mucho en diferentes campos del arte o el saber, pero tuvieron vidas irregulares y no demasiado felices.
La inteligencia para la vida consiste en ser capaz de gestionar bien nuestra propia trayectoria, no importa en qué aspectos eres más brillante y estás más dotado, si no dispones del talento de saber vivir, tendrás una vida vacía.
Respondiendo a la pregunta del principio ¿qué es mejor ser listo o inteligente? podríamos decir que dependerá de en qué circunstancia. Lo más positivo sería tener una buena ecuación entre ellas, algo que no resulta fácil.

jueves, 3 de febrero de 2011

TDAH ¿EN QUÉ CONSISTE?

Amadeus Mozart, Beethoven, Louis Pasteur, Albert Einstein, Salvador Dalí, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Sócrates, Winston Churchill, Agatha Christie, Napoleón Bonaparte, ¿qué tienen en común? Todos ellos padecieron el TDAH, lo que no les impidió destacar  en diferentes medios y áreas de actividad.

Tú hijo, tú sobrino, el hijo de tú amiga, tú compañero de trabajo, también ellos pueden estar sufriendo este problema, desde niños de apenas 4 o 5 años hasta adultos, pero ¿qué es en realidad el TDAH?, El Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, se caracteriza por tres síntomas: la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad, aunque no siempre se presentan conjuntamente, existen tres distintos subtipos dentro de este trastorno:

  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo combinado.
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención. 
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con   predominio   hiperactivo-impulsivo.
 
No se sabe muy bien cuál es el origen, pero parece que es una combinación de causas, de origen genético, biológico y psicosocial.

Es probablemente el trastorno infanto-juvenil que genera más consultas y también el más estudiado. Se trata de un trastorno crónico, que en el 50-80% de los casos persiste en la edad adulta, variando el grado de afectación. Es por tanto un problema clínico y de salud pública muy importante, tanto por el número de personas a las que afecta, como por los problemas y desajustes que puede producir en niños, adolescentes y adultos. Se calcula que afecta entre el 3 y 10% de la población infantil, siendo más habitual entre los niños que las niñas, según algunos estudios en una proporción de 4 a 1.

Para determinar si se trata del TDAH será necesaria una  entrevista con los padres, así como obtener información sobre la conducta y el aprendizaje en la escuela, conviene repasar las notas durante los cursos pasados. La observación informal del niño en la clase, el comedor, el patio así como en el hogar también puede darnos la información necesaria sobre su conducta. Es importante una evaluación médica que incluya un examen físico para descartar problemas de vista y oído o algún problema genético.

Algunos síntomas de hiperactividad, impulsividad o desatención están presentes antes de los 7 años de edad, para establecer el diagnóstico de TDAH deben manifestarse en más de un lugar (colegio, casa, etc.) y  prolongarse durante más de seis meses.


Entre los sintomas más frecuentes de Hiperactividad estarían: movimientos frecuentes de manos y/o pies, se levantan en clase o en otras situaciones cuando deben permanecer sentados, suelen tocar cosas que no deben, corren o saltan excesivamente en situaciones inapropiadas, hablan en exceso, tienen más accidentes de lo normal.

Para la Impulsividad: interrumpen constantemente conversaciones y juegos, son impacientes, se resisten a la disciplina, se entrometen en los asuntos de los demás,  responden antes de que se haya acabado la pregunta, poca tolerancia a la frustración, poca previsión al actuar.


En cuanto al Déficit de atención: tienen dificultades para mantener la atención durante las tareas escolares o en otras actividades, evitan actividades que requieren un esfuerzo mental mantenido, les cuesta establecer prioridades,  cometen errores en los deberes escolares u otras actividades por despiste y falta de atención a los detalles, no escuchan atentamente cuando se les habla, se distraen con facilidad, dejan lo que están haciendo por cualquier asunto sin importancia, les cuesta acabar sus tareas, pierden a menudo el material que necesitan para sus tareas o trabajos.


Una vez diagnosticado el problema, es vital empezar el tratamiento cuanto antes, la tercera parte de los pacientes responden bien al tratamiento y se produce una mejoría notable entre los 17-18 años, otra tercera parte mejora pero con niveles de adaptación familiar y escolar insuficientes y la tercera parte restante no evoluciona satisfactoriamente, sobre todo en niños con un bajo cociente intelectual, familias con problemas emocionales y/o bajo nivel socioeconómico.


El tratamiento que obtiene mejores resultados, consiste en una terapia multidisciplinar, que incluye fármacos como el metilfenidato (Concerta, Ritalin, Focalin) y tratamientos conductuales, con alrededor del 66% de éxitos frente al 50% solo con fármacos y el 33% solo con terapia de conducta. Además, resulta de gran ayuda que los profesores tengan una formación adecuada para tratar a los niños que padecen este problema. 


El farmaco puede tratar los síntomas nucleares de este trastorno (hiperactividad, déficit de atención e impulsividad) modificando las señales químicas del sistema nervioso central al aumentar el nivel de neurotransmisores como la dopamina y la norepinefrina, mientras que la terapia cognitivo-conductual contribuye a la reducción de las dosis del fármaco y a la mejora de las habilidades sociales del niño.

 

Cualquier medicación debe tomarse siempre bajo la supervisión médica al objeto de controlar y/o evitar posibles efectos secundarios.

El pronóstico en general es bueno si se dan ciertas condiciones, la colaboración de la familia, la implicación y compresión de los educadores y un diagnóstico precoz. La prevención desde los primeros años escolares, evitará problemas en la adolescencia y madurez, mucho más difíciles de resolver.

Como todos los tratamientos de larga duración, se necesita constancia  por parte del afectado y de su entorno más cercano, pero los resultados nos llenarán de satisfacción.

“La constancia no está en empezar sino en perseverar” Leonardo de Vinci

martes, 4 de enero de 2011

¿ESTÁS MELANCÓLICO, TRISTE O DEPRIMIDO?

En el siglo IV a.C. Hipócrates hablaba de ciertos estados de abatimiento a los que dio el nombre de “melancolía”, a lo largo de los siglos se ha utilizado este término para referirse a un estado de ánimo depresivo, hasta hace no mucho tiempo se ha usado como sinónimo de depresión endógena, actualmente “melancolía” correspondería a la depresión mayor.

Retrocediendo de nuevo en el tiempo recordamos célebres melancólicos, deprimidos en mayor o menor grado, desde Beethoven a Bécquer, la literatura y la música está plagada de personajes talentosos, geniales, que reflejaron en su obra la melancolía que les invadía.

Pero ¿qué es la distimia?, esta palabra proviene de unas palabras griegas que significan "humor perturbado". Se emplea el nombre de distimia para calificar una alteración del estado de ánimo, también se denomina con otros nombres: depresión menor o depresión crónica.

Es común que muchas personas confundan la depresión con la tristeza, sin embargo la tristeza es un sentimiento normal, una emoción propia del ser humano ante una situación desafortunada, cuyo proceso puede concluirse con un reajuste de ideas, mientras que la depresión es un síntoma, una enfermedad, que puede durar semanas, meses o años y debe tratarse.

Según confirman una serie de estudios, entre un 3% y un 5% de la población general ha presentado alguna vez en su vida un período distímico, respecto a la edad de inicio de la distimia, a diferencia de la depresión mayor, pueden comenzar tanto en la adolescencia e infancia como en la edad adulta.

Para establecer el diagnóstico de distimia, el proceso ha de durar al menos dos años, los síntomas suelen ser moderados, lo que hace que muchos de los que la padecen, no puedan establecer el momento en que comenzaron a sentirse deprimidos. Afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres.

¿Cuáles son las causas?


No existe una sola causa de la distimia, puede producirse por una causa o por una combinación de varias, no obstante algunas personas tienen una mayor probabilidad de padecer una depresión que otras. Esta predisposición puede explicarse por varios factores:

Herencia: Existe un mayor riesgo de padecer de depresión cuando hay un historial familiar de la enfermedad, lo que demuestra que se puede heredar la predisposición biológica.

Factores Bioquímicos: Se ha demostrado que la bioquímica del cerebro juega un papel significativo en los trastornos depresivos. El déficit de ciertas sustancias químicas en el cerebro llamadas neurotransmisores, como la serotonina, puede afectar al 30% de las personas.

Situaciones estresantes: La muerte de un familiar cercano o de un amigo, una enfermedad crónica, dificultades financieras, un divorcio u otros problemas personales, pueden ocasionar síntomas que mantenidos a lo largo del tiempo desemboquen en una depresión.

Estacionalidad: Hay personas que desarrollan depresión durante los meses de invierno, cuando los días se hacen más cortos y se reduce la cantidad de horas de luz.

Personalidad: Las personas con esquemas mentales negativos, baja autoestima, sensación de falta de control sobre las circunstancias de la vida y con tendencia a la preocupación excesiva, son más propensas a padecer una depresión.

Entre los síntomas de la distimia estarían:
  • Altibajos en el estado de ánimo.
  • Tendencia a un estado de ánimo irritable o deprimido.
  • Sentimientos de culpa y/o desesperanza.
  • Fatiga y cansancio crónico.
  • Dificultad para disfrutar de las cosas positivas de la vida.
  • Trastornos del sueño: insomnio o sueño no reparador.
  • Dificultades para concentrarse: problemas de memoria y concentración incluso en actividades lúdicas.
  • Tendencia a las somatizaciones: cefaleas y vértigos son las más frecuentes.
La distimia es una causa frecuente de malestar personal y familiar. Las personas que padecen distimia suelen mostrarse irritadas, agresivas y con una baja tolerancia a la frustración.

Tratamiento y ayuda para la distimia

Tal vez lo más importante que alguien puede hacer por la persona deprimida es ayudarle a que reciba el diagnóstico y tratamiento adecuado. Existen disponibles varios medios que pueden ayudar a superar este problema, tanto la psicoterapia como los antidepresivos de nueva generación que ayudan a compensar el desajuste de neurotransmisores.

El entorno cercano del que padece este problema debe darle apoyo emocional, lo que implica comprensión, afecto, estímulo y mucha paciencia. Es también vital conversar con la persona deprimida y escucharla con atención, evitando minimizar los sentimientos que exprese, pero ofreciendo un punto de vista realista y esperanzador. Se trata de ayudarle a que recobre la objetividad en su forma de ver los asuntos, los deprimidos son especialmente sensibles hacia los aspectos tristes que les impide ver los positivos.

Invite a la persona deprimida a pasear, ir al cine y a participar en otras actividades que antes le deparaban satisfacción, persista amablemente si rechaza la invitación.

“Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante”.  Miguel de Unamuno

lunes, 8 de noviembre de 2010

YO SOY MIS RECUERDOS - MEMORIA I


"Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo. Y también: Mis sueños son como la vigilia de ustedes. Había aprendido sin esfuerzo el inglés, el francés, el portugués, el latín."  Jorge Luis Borges - Ficciones

Se trata de Funes el memorioso, quien después de un accidente manifestó una memoria sorprendente que le impedía dormir y hacía que recordará cada palabra, cada imagen, cada detalle por nimio que fuera. En este cuento lo grotesco y exagerado se ponen de manifiesto pero esto nos lleva a reflexionar sobre la memoria.

¿Qué entendemos por memoria?, partiendo de las definiciones más usuales, podemos decir que se trata de la capacidad que tiene el cerebro de almacenar las consecuencias que aprende de aquello que experimenta. No cabe duda que es una de las capacidades más importantes del cerebro, es casi imposible imaginar cómo sería nuestra vida “sin memoria” y sin embargo eso es lo que lamentablemente algunos experimentan por deterioro de la edad (demencia senil), ciertas enfermedades como el Alzheimer o diversos traumatismos.

Imagine que un día despierta y no sabe dónde está, no recuerda quién es, no sabe qué tiene que hacer, por dónde empezar, sin memoria cada instante sería como despertarse de un sueño que duraría toda la vida, cualquier acto a realizar representaría un problema, cualquier persona sería un extraño, cualquier palabra que oyésemos resultaría incomprensible.

Podemos estudiar la memoria desde el punto de vista neurobiológico (estructuras corticales asociadas a la memoria), o desde el psicológico (memoria como estructura o proceso mental) y es de esté último del que vamos a hablar, cómo se adquiere la información, de la naturaleza unitaria o múltiple de la memoria, de cómo se organiza la información, de cómo se recupera dicha información, de cómo se olvida, y los problemas de la memoria implícita (relación memoria-conciencia) y de la memoria autobiográfica.

Sobre qué es la memoria y cómo funciona se han propuesto varias teorías, a principios del siglo IV a.C., Platón introdujo la hipótesis de la tablilla de cera, según esta teoría en la mente se hacían impresiones  igual que sobre la cera y permanecían hasta que el tiempo las borraba, por lo que una superficie lisa, equivalía al olvido total. Esta teoría permaneció vigente durante muchos siglos.

En el siglo XIX Ebbinghaus distinguía la existencia de varias memorias en la mente, la voluntaria, la involuntaria (recuerdos espontáneos)  y los recuerdos no conscientes ni reconocibles. James hablaba de memoria primaria (transitoria) y de memoria secundaria (permanente), poniendo las bases del modelo multialmacen. Posteriormente Atkinson y Shiffrin ampliaron este modelo con la introducción del concepto de memoria sensorial, una serie de almacenes o registros de activación muy breve que funcionan en paralelo y permiten el paso de la información a la memoria a corto plazo (que equivale al concepto de memoria primaria).

La distinción entre memoria o almacén a corto plazo (MCP) y memoria o almacén a largo plazo (MLP) (que equivale al concepto de memoria secundaria) ha recibido abundante confirmación en estudios experimentales con sujetos sanos y en pacientes con distintos síndromes amnésicos.

¿Qué factores intervienen en nuestra memoria? ¿Qué contribuye al recuerdo o al olvido de un hecho concreto? y cuando queremos recordar, ya sea voluntariamente o porque nuestra actividad en ese momento trae de nuevo ese recuerdo a nuestra mente ¿cómo recordamos?, algunos piensan, que como si de un almacén se tratase, recuperamos el recuerdo tal y como se almacenó, es decir recuperamos exactamente lo mismo que sucedió, sin embargo la evidencia parece demostrar que no es eso lo que sucede.

Cuando sucede un acontecimiento hay una serie factores de consolidación que determinan el éxito de la reaparición posterior, algunos son la repetición, la profundidad de pensamiento, la elaboración y lo distintivo del hecho, por el contrario, también hay otros factores de olvido, como son la interferencia y el decaimiento.

En el momento de la recuperar la información, la percepción de un episodio puede convertirse en dos recuerdos diferentes si las condiciones de recuperación son distintas. Algunos experimentos han puesto de manifiesto la importancia de las claves en la recuperación de la información y también la diferencia entre accesibilidad y disponibilidad, hay recuerdos que están disponibles, es decir, que no se han olvidado, pero que no son accesibles de manera inmediata, necesitan la clave adecuada para poder recuperarlos.

Algunas de las estrategias que utilizamos en el proceso de búsqueda de información son las iteraciones concéntricas, vamos de los general a lo particular, primero delimitamos un dominio de contenidos y a partir de ahí vamos generando una secuencia de pensamientos que actuarán como claves de recuperación.

En la construcción de un episodio, a partir de los datos recuperados, realizamos una serie de inferencias para dar consistencia y continuidad temporal a nuestra historia.

Sorprendentemente,  a veces recordamos hechos que nunca nos sucedieron, además nuestra memoria no es capaz de diferenciar entre lo que realmente vivimos y lo que imaginamos. La familiaridad de una situación o la mera exposición a un conjunto de datos, pudieran hacernos situar un hecho como acaecido en un tiempo pasado y sin embargo no ocurrió entonces. Algunas personas experimentan falsos recuerdos con una claridad y riqueza de detalles abrumadora ¿qué propicia esos falsos recuerdos?

Todavía más importante, ¿hay algo que podamos hacer para mejorar nuestra memoria o al menos no perder la que tenemos? Todo lo que hemos vivido, lo que aprendimos, las personas que hemos conocido y aquellos a los que amamos, los lugares que visitamos, hasta la forma en que nos vestimos y arreglamos cada mañana, forman parte de nuestros recuerdos, configuran quien somos y nos hacen un ser único e irrepetible.

“Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”  Jorge Luis Borges

Psicología para el día a día