YO SOY YO Y MI CIRCUNSTANCIA - José Ortega y Gasset
No cabe duda de que esta frase es una contradicción en si misma y nos hace pensar que cualquier cambio no está en nuestras manos, ya que no todo depende de nosotros, mas bien son nuestras circunstancias, externas y fuera de nuestro control las que nos condicionan.
Sin ánimo de entrar en discusiones filosóficas al respecto, tanto en lo que somos como en lo que hacemos y nos ocurre, influyen factores que a veces se escapan a nuestro control, sin embargo todavía hay mucho que podemos hacer para superar las situaciones que nos hacen infelices, ya sean limitaciones personales, problemas de relación, etc.
Me gustaría poder compartir con vosotros algunos artículos sobre temas que nos afectan a muchos y que para algunos representan un problema, en mayor o menor medida. En algunos casos un problema puede llegar a limitar la vida y a producir sufrimiento propio y de los que nos rodean.
Recuerda que:
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamin Franklin
jueves, 28 de marzo de 2013
TODOS MENTIMOS - DETECTANDO MENTIRAS
sábado, 16 de febrero de 2013
EL DUELO – ENFRENTÁNDOSE A LA PÉRDIDA
La pérdida de un ser querido, un familiar cercano o amigo es una de las experiencias más dolorosas a las que nos enfrentamos a lo largo de la vida, al proceso que sigue a la pérdida, lo llamamos duelo, también se produce duelo en un divorcio, separación, cuando alguien pierde su trabajo, al quedar inválido por un accidente y en otra serie de situaciones. Hoy nos centraremos en el duelo por pérdida de alguien amado.
Depresión (de un mes a un año): Aquí se desarrollan sentimientos de tristeza, angustia o depresión, que se expresan a través del llanto, nostalgia, confusión y melancolía. Aparece el miedo, básicamente a la soledad y al desamparo.
jueves, 10 de enero de 2013
¿POR QUÉ SOÑAMOS? ¿QUÉ SIGNIFICAN LOS SUEÑOS?
Mientras dormimos se producen muchos procesos que contribuyen al buen funcionamiento de nuestro cuerpo y cerebro, se ponen a punto sistemas neuronales, las células cerebrales se reparan e incluso se producen nuevas neuronas, sin embargo existen sistemas neurales diferentes para dormir y soñar.
¿Qué es soñar?
Es el resultado de una actividad cerebral que se produce mientras dormimos, se caracteriza por imágenes sensoriales y motoras que son vividas de una forma peculiar, son imposibles o muy improbables en el tiempo y el espacio, durante el sueño experimentamos estados emocionales de alegría, tristeza, miedo, asco, ira … que a veces, por su intensidad hacen que despertemos súbitamente. Solemos olvidarlos fácilmente, se evaporan en cuanto despertamos.
¿Por qué soñamos?
Según la teoría psicoanalítica al soñar buscamos el placer. Los bebes sueñan, si les observamos podemos ver que incluso sonríen y mueven los labios a modo de succión, seguramente sus sueños tienen que ver con su última comida, en la infancia los sueños son solo una réplica y anticipación de experiencias placenteras. A medida que vamos creciendo y nuestro catálogo de conductas y experiencias se va haciendo más extenso, aparecen normas que limitan y reprimen ciertas conductas, los sueños van cambiando. En los sueños no hay continuidad espacio/temporal, saltamos de un lugar a otro y pasamos por distintas edades de nuestras vidas en unos pocos minutos.
Interpretación de los sueños
Para los clásicos, los sueños eran revelaciones divinas o demoniacas que podían desvelar el futuro de la persona que soñaba, los reyes y poderosos tenían adivinadores que ponían significado a sus sueños.
Freud en su libro La Interpretación de los Sueños, consideró que el análisis de los sueños era el modo de acceder al inconsciente, según él los sueños tienen como función esencial la realización simbólica de los deseos reprimidos, en los sueños la represión es menor que en la vida cotidiana, aunque no está completamente ausente. El verdadero contenido se manifiesta de forma encubierta o simbólica, diferenciando entre el contenido manifiesto y el contenido latente. Desde el psicoanálisis se busca descifrar los mensajes del inconsciente mediante asociaciones, sin ninguna censura hasta que se tiene la sensación de haber encontrado el significado del sueño. Lo que aparece incongruente y sin sentido, mediante asociaciones y claves, puede desvelar algún deseo oculto a la conciencia por miedo o vergüenza. La diversidad de los sueños es infinita, no obstante existen ciertos sueños y elementos que se repiten en muchos de ellos, a continuación veremos algunos de los más comunes y su posible significado:
Soñar que vuelas, es símbolo de libertad, deseo de trascender, inspiración, una forma de conseguir los deseos, ya sea en el amor, en la vida, el trabajo, volar por encima de los obstáculos, también podría significar que tiene ganas de desaparecer de su realidad cotidiana, según otras interpretación, especialmente de Freud y sus discípulos representa la vida sexual.
Soñar que te caes, puede significar miedo a perder el respeto de otros o a perder el status social o profesional. Puede también significar problemas financieros o la pérdida del amor de alguien.
Soñar con una casa, generalmente la casa representa a la persona misma, con todos sus aspectos (habitaciones), las puertas representan nuevas oportunidades. Si se trata de una casa nueva, representa el futuro, lo que debería hacer.
Soñar con perderse, tiene que ver con sentirse perdido en la vida, echar de menos algo o que ha perdido algo importante, además pudiera representar inseguridad ante un nuevo camino que ha elegido recientemente.
Soñar con estar desnudo, puede representar el miedo que siente a que alguien averigüe algo de su vida que quiere esconder, también puede indicar que no se siente a la altura de un acontecimiento en su vida, o de su vida en general.
Soñar con agua, si el agua está tranquila puede indicar que tendrá buenos tiempos, que está en paz, serenidad, aceptación de uno mismo. Si el agua está revuelta o sucia, señala reconsiderar las decisiones, tener cautela.
Soñar con morirse o ver morir a alguien, simboliza cambios interiores, transformaciones, desarrollos que están pasando en su vida. Cuando sueña que otro muere puede significar que los sentimientos hacia esa persona han cambiado, que ha perdido la relación.
Hacer una interpretación exacta y exhaustiva de los sueños es una tarea que excede el límite de lo razonable y se presta a diversos criterios. Lo cierto es que los distintos métodos de interpretación que se emplean no son fiables, porque que no se produce un resultado único, dependerá del método empleado y del terapeuta que ayude a realizar la interpretación.
En casos puntuales, cuando el sueño se convierte en pesadilla y causa un gran malestar a la persona, el terapeuta puede intentar interpretarlo, para tratar el problema que subyace en el fondo.
En los sueños caminas por las nubes, vuelas contemplando el mundo desde arriba, corres veloz sin cansarte, paseas con tu actor favorito, construyes castillos en el aire...y ahora te despiertas y vuelves a tu vida real en la que muchos de tus deseos te están vetados.
“Los hombres despiertos no tienen más que un mundo, pero los hombres dormidos tienen cada uno su mundo”. Heráclito
jueves, 6 de diciembre de 2012
¿ES LA AUTOESTIMA LA CLAVE DEL ÉXITO?
“Una baja o una alta autoestima pueden llevar a la pasividad o a la acción, al fracaso o al éxito”. Nathaniel Branden
Antes de nada empezaremos por saber qué se entiende por autoestima, a finales del siglo XIX se consideraba a la autoestima el promedio entre los éxitos logrados y los pretendidos, es decir cuánto hemos conseguido y en cuánto hemos fallado. En los años 60, Rosenberg la definió como un sentido estable de la valoración personal, más adelante Branden la definió como la experiencia de ser competente para arreglárselas con los desafíos básicos de la vida y ser digno de la felicidad.
Podemos decir que tener una autoestima alta permitirá enfrentarse a los desafíos básicos de la vida, creerse competente, apto para los retos y tareas que se le presenten y sentirse merecedor de felicidad.
En el otro extremo, con una autoestima baja, estarían los que se sienten incapaces de tomar decisiones, hacer elecciones correctas, enfrentarse a un cambio y que sufren por su incapacidad ante esas situaciones. Las personas de baja autoestima suelen tener sentimientos de inferioridad con respecto a los demás, su círculo social se encuentra muy limitado, privándose así de posibilidades amistosas, laborales, etc.
Muy relacionadas con la autoestima estarían: el auto concepto (opinión propia), la sensación de confianza ante los desafíos (eficacia personal) y la sensación de ser merecedor de la felicidad (respeto a uno mismo).
El concepto que tenemos de nosotros mismos se verá afectado por la comparación subjetiva que hacemos con los demás. También estará influido por la valoración que otros hacen de nosotros y por nuestro historial de éxitos y fracasos en la vida.
La eficacia personal conlleva confianza en nuestra capacidad de pensar, de entender los hechos, de aprender, elegir y tomar decisiones. Confiar y creer en uno mismo, en que uno será capaz de algo, de conseguir lo que desea.
El respeto a uno mismo implica reafirmarse en la propia valía personal, es una actitud positiva ante el derecho a vivir y ser feliz, el derecho a sentirte a gusto con tus pensamientos, deseos, necesidades, proyectos…
¿De qué depende la autoestima?
Es durante la infancia, con el cariño y la aprobación adecuada de los padres, cuando se va formando el auto concepto de la persona, un exceso de cariño o sobreprotección perjudicaría al niño en el crecimiento de su autoestima, si bien lo contrario tampoco sería beneficioso. Los padres deberán dar por tanto un apoyo, reconocimiento y estímulo adecuado que permita que se sientan motivados y puedan desarrollar sus propias habilidades.
La autoestima no depende de los aspectos externos, no se basa en temas materiales, no se necesita ser más joven, más guapo, más listo, más famoso o más rico, tampoco se necesita tener más amigos para mejorar la autoestima. Muchas personas ricas, guapas, famosas e influyentes, con una situación aparentemente ideal, tienen graves problemas de autoestima. Aunque tener satisfechas nuestras necesidades básicas y contar con buenos amigos, puede hacer que nos sintamos mejor con nosotros mismos, no mejorará necesariamente nuestra autoestima.
La autoestima depende de aspectos internos de la persona, de nuestra actitud ante la vida, de la confianza que tenemos en nosotros mismos.
Es también importante distinguir entre la autoestima real, la propia, que sería la opinión que la persona tiene de sí misma y la inducida, que dependería de la valoración externa, de la consideración o apreciación que hacen otras personas sobre nosotros. Los refuerzos sociales, halagos, expresiones gestuales, reconocimiento social, etc. podrían influir positivamente en nuestra propia autoestima.
¿Cómo mejorar la autoestima?
Es necesario conocer cómo funcionamos, cuáles son nuestras fortalezas y aspectos positivos y cuáles son nuestras limitaciones. A partir de esta valoración, decidiremos qué aspectos deseamos mejorar y cuáles reforzaremos. El plan de acción para cambiar determinadas características debe ser realista y alcanzable, tenemos características que tendremos que aceptar y con las que convivir, intentando sacar partido y ver su aspecto positivo.
Algunas claves para mejorar la autoestima:
- Tenemos que querernos a nosotros mismos, en la misma medida que queremos a los demás.
- No idealizar a los demás.
- Evaluar las cualidades y defectos.
- Hemos de saber integrar nuestros valores, nuestras creencias con nuestra conducta, con nuestros hechos. Necesitamos principios que guíen nuestras vidas.
- Controlar los pensamientos.
- No buscar obsesivamente la aprobación de los demás.
- Ante las dificultades de la vida, pensar que son normales, inherentes a ella.
- Tomar las riendas de la propia vida, aprender a reflexionar en silencio, a meditar, y escuchar a sí mismo.
- Afrontar los problemas sin demora.
- Disfrutar del presente.
- Hemos de realizar nuestros sueños, pero sin perder de vista nuestras responsabilidades, sin alejarnos de nuestra realidad
- Aprender de los errores.
- Practicar nuevos comportamientos.
- No exigirse demasiado.
- Aceptar el propio cuerpo y condiciones de vida, ello no implica que no podamos mejorar, significa no estar en guerra contra nosotros mismos.
- Ser independientes, hemos de pensar por nosotros mismos, los demás no nos tienen que dictar nuestros pensamientos y mucho menos nuestra conducta.
- Saber aceptar la soledad en determinados momentos o etapas de nuestra vida, somos seres sociales y nos necesitamos unos a otros para sobrevivir, pero hay momentos en que no podemos estar acompañados y no por ello tenemos que sentirnos abandonados.
Tener una autoestima adecuada nos hará más felices y contribuirá a que tengamos más éxito en los retos, tareas o proyectos a los que nos enfrentemos.
"La confianza en sí mismo es el secreto del éxito". Ralph Waldo Emerson
domingo, 14 de octubre de 2012
DIFERENCIAS INDIVIDUALES, personalidad, temperamento, carácter
sábado, 8 de septiembre de 2012
EL COMPLEJO MUNDO DE LOS AFECTOS, PASIONES, DESEOS
Deseos, pasiones, placeres, afectos, sentimientos, emociones varias, todos ellos conforman un complejo mundo en el que estamos inmersos. En el discurrir del tiempo, se han producido cambios y tendencias sobre lo que debe imperar en el comportamiento humano, razón frente a emoción, mente o corazón, especulando sobre qué es mejor. Pascal consideraba vergonzoso sucumbir al placer, frente a esta postura estaba la de la ilustración en la que se volvió a recuperar el concepto de placer, Voltaire decía: “El paraíso terrenal está donde yo estoy”.
Para muchos resulta verdaderamente difícil saber qué es lo que están sintiendo, diferenciar sus emociones, poner nombre a los afectos, según muestran las estadísticas, una de cada siete personas, padece de alexitimia, que quiere decir “sin palabras para los afectos”, estas personas tienen dificultad o les resulta imposible reconocer y expresar tanto sus propias emociones, como las de las personas que les rodean. Aunque es bastante frecuente, no es muy conocido por quienes lo sufren, además es un problema que afecta a más hombres que mujeres. En algunos casos, la alexitimia se ha asociado a otras patologías: trastornos de la conducta alimentaria, toxicomanías, psicopatías y sobre todo a trastornos del espectro autista. Sin llegar a lo patológico, para muchos no es fácil orientarse en el mundo de las emociones y los afectos, nos ayudaría conocer el significado de algunos de los protagonistas de este puzle.
Las pasiones son inclinaciones, tendencias de gran intensidad, vehementes e impetuosas. Son más fuertes que las emociones y en muchas ocasiones atropellan el razonamiento y la inteligencia. Se dan más en la juventud, siendo más difíciles de controlar. Varían en su intensidad y frecuencia, y de unos a otros, pero están en nuestro repertorio de afectos y aparecen cuando nos enamoramos, cuando emprendemos un proyecto ilusionante o realizamos una actividad placentera, a unos les apasiona la música, a otros el arte, los viajes …el cine, siempre hay algo que nos agita y apasiona.
Ilusiones, tienen con ver con afanes, deseos, esperanzas que se desean satisfacer, influyen en el estado de ánimo, propician el optimismo y la aspiración por conseguir algo.
Deseo es pretender algo con ímpetu y fogosidad, una fuerte inclinación de la voluntad hacia algo o alguien que nos empuja al conocimiento del objeto o persona deseada. El deseo tiene un componente más inmediato y superficial que su compañero “el amor”. No podemos vivir sin deseos. En la depresión grave, una de las manifestaciones más comunes, es la falta de deseo o interés por los placeres de la vida, la apatía y desgana.
El placer está directamente relacionado con el deseo, obtenemos placer de conseguir lo deseado, es la satisfacción que recibimos, el disfrute del logro o la consecución de lo apetecido.
El amor, hay tantas definiciones y formas del mismo que necesitaríamos mucho tiempo para repasarlas, tan solo diré que el amor envuelve un proyecto de vida, tiene una proyección de futuro y es más profundo y duradero que el deseo, aunque el amor con mayúsculas recoge e incluye: deseo, pasión, placer y tiene un fuerte sentimiento de base.
La palabra afecto tiene que ver con el modo en que somos impactados interiormente por lo que sucede a nuestro alrededor, en nuestro particular mundo afectivo tenemos sentimientos, motivaciones, pasiones, emociones, ilusiones y deseos. Cruzándose unos con otros y mezclándose en cada momento y situación.
Los sentimientos serían la forma en la que expresamos nuestra afectividad, se relaciona con el pensamiento, la imaginación, la representación. Hay sentimientos vitales, sensoriales, psíquicos y espirituales. Podemos sentirnos tristes, ilusionados, motivados para la acción, etc.
Las emociones respecto a los sentimientos suponen una conducta motora. Se han planteado muchas teorías respecto a las emociones, resulta interesante la Teoría de la Expresión Facial de las Emociones, que establece que los humanos, disponemos de un surtido de expresiones faciales para expresar diferentes emociones: tristeza, miedo, alegría, asco, sorpresa… siendo comunes y reconocibles para todas las culturas.
Cuando experimentamos el amor, la pasión, el deseo, se producen sensaciones, percepciones diversas, para que seamos capaces de percibirlas, entender lo que oímos, reconocer lo que vemos, interviene la corteza cerebral, esta parte del cerebro es indispensable para entender una voz, comprender un gesto, distinguir entre una expresión amenazadora o una gratificante. Asimismo la amígdala recibe información de la corteza cerebral (racional), ajustando los pensamientos que se hayan producido, eliminando un sentimiento si no hay motivo o potenciándolo si lo hubiera.
De lo anterior podríamos concluir que razón y emoción trabajan juntas y pueden modular los sentimientos y la conducta, aunque en la práctica no resulta tan fácil, seguramente muchos habréis estado en situaciones en las que sentíais un fuerte impulso hacia algo o alguien, a pesar de que vuestra lógica os indicaba lo poco conveniente de ese deseo. La clave sería encontrar el punto de equilibrio para que estas dos fuentes de información (razón y emoción) interactúen y trabajen en nuestro beneficio.
Disfrutar de la vida es esencial, solo así podremos ser felices, para ello es preciso tener una actitud positiva, incluso cuando estamos en situaciones difíciles, ser capaces de ilusionarnos, de desear, de experimentar una pasión arrebatadora, de amar intensamente, de sentir, de percibir sensaciones y abandonarnos al disfrute bien entendido.
martes, 24 de julio de 2012
MEMORIA OLFATIVA
El olfato es un sentido poderoso, podemos reconocer hasta 10.000 olores distintos, mientras que solo reconocemos 200 colores, también es más sensible que cualquier otro de nuestros sentidos, el tacto y el gusto deben viajar por el cuerpo a través de las neuronas y la espina dorsal antes de llegar al cerebro, sin embargo el olfato es el único que va directamente a la corteza cerebral, lo que le hace el más rápido de todos, además el olfato, es el único lugar donde el sistema nervioso central está expuesto directamente al ambiente.
Para los animales el sentido del olfato es básico para su supervivencia, les sirve para identificar a los depredadores y otros peligros de su entorno, en los seres humanos resulta menos importantes en ese sentido, sin embargo hay una relación importante entre el comportamiento humano y el olor.
El olfato nos permite reconocer distintos aromas, comparar con los que tenemos en nuestra memoria y descubrir nuevos perfumes. Los olores tienen una gran conexión con la memoria, un olor puede traer a nuestra mente recuerdos de una forma más rápida que cualquier otro estímulo, revivir momentos felices de nuestra vida o volver a experimentar malos momentos. El olfato nos permite pasar de lo sensorial a lo experimental.
¿Por qué sucede esto? El bulbo olfatorio, la zona donde recibimos información de los receptores olfativos, está en el sistema límbico, en esta zona del cerebro se procesan las emociones, los recuerdos, reacciones fisiológicas y también situaciones que nos producen ansiedad. La estrecha relación entre el olfato y las emociones es debido a la interconexión de las regiones cerebrales implicadas en el procesamiento de ambas sensaciones, siendo la amígdala, que forma parte del sistema límbico, el centro integrador por excelencia.
Podemos decir que las percepciones olfativas no sólo interactúan íntimamente con las emociones sino que comparten circuitos cerebrales. En estudios de imágenes cerebrales se ha comprobado que la amígdala se activa inmediatamente ante una percepción olfativa, actuando los olores como despertador de recuerdos y emociones intensas.
¿Qué importancia tiene el sentido del olfato?
Según un estudio reciente sobre el olfato y las emociones elaborado por los Laboratorios Vicks, basado en entrevistas a 1.009 personas a partir de 15 años de edad, para más del 75% de los entrevistados el olfato es uno de los sentidos más importantes y para un 10% es el más importante.
Para tres de cada cuatro personas el olor tiene bastante o mucha importancia en las relaciones personales, el 63% rechazaría a una persona por su olor, frente al 37% que lo haría por su físico, en este aspecto la diferencia es más marcada entre las mujeres, para los hombres el olor y el aspecto físico tienen pesos similares. Respecto al grado de preocupación por el olor corporal es similar entre hombres y mujeres. Lamentablemente un 2% de la población padece anosmia, una deficiencia sensorial que les impide disfrutar de todo un mundo de aromas, aunque también les evita hedores desagradables.
¿Qué aromas preferimos? ¿A qué huelen las personas?
A lo largo de la historia se han utilizado plantas, esencias y extractos varios para confeccionar perfumes que ambientaran estancias y perfumaran a las personas, ocultando otros olores menos agradables. Las preferencias por los aromas, han variado de un país a otro y en función de la época. Hay sin embargo una clara preferencia por los olores de las flores y la naturaleza, que tienen un efecto estimulante en el estado de ánimo.
Cada persona tiene un olor característico, este dependerá de su alimentación, el clima de donde viva, el consumo de fármacos, las hormonas propias de su sexo, cambiantes en distintos momentos de la vida, etc. en algunos casos, ciertas enfermedades metabólicas influirán en el olor corporal. La combinación de estos factores, dará como resultado un determinado olor, propio y definitorio de esa persona.
Una gran parte de las personas considera el aroma una de las principales armas de seducción. El perfume para muchos se ha convertido en una seña de identidad. Además de las aromas artificiales, presentes en los productos de nuestro aseo personal, cada persona de manera natural e inconsciente, emite señales olorosas invisibles.
Hace más de medio siglo se descubrieron las feromonas, unas sustancias químicas secretadas tanto por animales como humanos, que se utilizan como medio de comunicación y que se asocian con una irresistible atracción sexual. Los humanos emiten estas sustancias a través del sudor, la orina y las secreciones glandulares. Estas sustancias son capaces de producir cambios en el comportamiento del receptor de dichos mensajes.
Jean-Baptist Grenouille, el protagonista de la novela El perfume, se convirtió en un asesino para robar el aroma de ciertas doncellas y fabricar el más singular y sublime perfume, “el del ser humano”, sin llegar a tal extremo, los humanos tendemos a modificar nuestra conducta en respuesta a los aromas que percibimos.
Todavía queda mucho para poder entender mejor la supremacía de la memoria olfativa y su influencia en nuestras emociones, pero no cabe duda que tiene un claro efecto. Nuestra percepción del mundo, las personas que nos rodean, lo que nos atrae, los alimentos que comemos, los lugares que visitamos, cada cosa que hacemos, de todo ello nos llegan aromas invisibles que nos emocionan.
"El perfume es la forma más intensa del recuerdo. Debe ser como el tema central del Bolero de Ravel. Una especie de lenta obsesión." Jean Paul Sartre