No cabe duda de que esta frase es una contradicción en si misma y nos hace pensar que cualquier cambio no está en nuestras manos, ya que no todo depende de nosotros, mas bien son nuestras circunstancias, externas y fuera de nuestro control las que nos condicionan.


Sin ánimo de entrar en discusiones filosóficas al respecto, tanto en lo que somos como en lo que hacemos y nos ocurre, influyen factores que a veces se escapan a nuestro control, sin embargo todavía hay mucho que podemos hacer para superar las situaciones que nos hacen infelices, ya sean limitaciones personales, problemas de relación, etc.


Me gustaría poder compartir con vosotros algunos artículos sobre temas que nos afectan a muchos y que para algunos representan un problema, en mayor o menor medida. En algunos casos un problema puede llegar a limitar la vida y a producir sufrimiento propio y de los que nos rodean.


Recuerda que:


La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamin Franklin

martes, 12 de octubre de 2010

¿TODOS SOMOS ADICTOS? ¿CÓMO PODEMOS SABERLO?



En su sentido primario y tradicional una adicción, es una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación que arrastra al adicto hacia ese objeto de deseo y que frecuentemente le hace apartarse de todo lo demás que le rodea. Está adicción afecta a sus pensamientos y hace que el comportamiento de la persona esté dirigido básicamente hacia ese fin. Es importante diferenciar una adicción de un hábito, mientras que el hábito constituye una rutina saludable, la adicción es una “dependencia”, una obsesión, una necesidad compulsiva, que puede producir graves consecuencias en la vida de la persona, ya sea a nivel físico o mental, la adicción debilita y en casos extremos puede resultar altamente destructiva.

Antaño cuando se hablaba de adicciones, se pensaba en adicciones a sustancias (drogas, medicinas legales), al alcohol, al juego o al sexo, con el paso del tiempo y la entrada de las nuevas tecnologías se han catalogado nuevas adicciones: adicción a la pornografía, a las nuevas tecnologías, al ejercicio físico, a ciertos tipos de comida, a estar bronceado, etc. la lista resulta interminable.

También conviene recordar la diferencia entre uso y abuso, los usos aceptados de ciertas sustancias se definen en el marco de la cultura, difieren por tanto de unas culturas a otras y cambian a lo largo del tiempo. Cuando una sustancia se utiliza de una forma diferente al uso aceptado dentro de una determinada cultura, se habla de abuso, en nuestra cultura occidental, ciertas sustancias como el alcohol o el café son socialmente aceptables y solo se habla de abuso y adicción cuando superan lo aceptable. 

¿Cómo podemos saber si somos adictos?


La mayoría de los estudiosos de la materia señalan una serie de indicadores que nos ayudaran a determinar si se trata de un simple hábito o se trata de una adicción:
  1. Un objeto de deseo. Siempre hay un objeto de deseo que provoca ideas obsesivas y deriva en comportamientos compulsivos.
  2. Preocupación. Existe una obsesión con el objeto de deseo, una necesidad del mismo que provoca la a dicción.
  3. Comportamientos guiados. Existe una compulsión por reducir la ansiedad y satisfacer la obsesión que provoca el comportamiento adictivo.
  4. Falta de control. Quizás este sea el factor más importante.
  5. Dependencia. Hay una dependencia respecto al objeto de deseo, ya sea dependencia física o psicológica, o ambas, y sólo esa cosa puede satisfacer el deseo del adicto (al menos temporalmente).
  6. Consecuencias negativas. La adicción siempre va acompañada de consecuencias negativas. Una de las consecuencias más comunes es la depresión.

Necesitamos ser honestos con nosotros mismos, ver en qué medida se cumplen en nuestro caso los puntos arriba indicados, si así fuera, podríamos tener desde una leve dependencia de cierta sustancia u objeto, a un grave problema, que interfiera gravemente en nuestra vida laboral, en nuestras relaciones con los demás o en nuestras actividades sociales y que necesite ser tratado por un profesional experto médico y/o terapeuta. 

En  la actualidad hay muchos tratamientos efectivos y terapias disponibles, podemos vencer las adicciones, superar la dependencia, no solo nos hará más libres, más fuertes si no que también nos ahorrará mucho sufrimiento. 

Muchos coincidirán conmigo en que no es fácil superar una adicción, generalmente hay una montaña de cosas que nos han llevado a esa situación y no sabemos por dónde empezar, puede ayudarnos a no rendirnos antes de tiempo reflexionar en la siguiente frase de Concepción Arenal:

“Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer”

2 comentarios:

  1. Siempre es más fácil prevenir que curar. En términos generales, ¿ Cuales son las acciones preventivas más comunes para evitar o minimizar las consecuencias de las adicciones más peligrosas: alcolismo, drogadicción ?.

    Con independencia de las enfermedades de transmisión sexual y las relacionadas con depredadores sexuales ¿ cuales son las consecuencias más comunes de la adicción al sexo ?

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  2. En efecto es mejor prevenir, a nivel familiar los padres pueden ayudar a sus hijos para evitar el abuso del alcohol y la adicción a las drogas, teniendo en cuenta que en su mayoría, el consumo del alcohol y las drogas se inicia en la adolescencia, ya sea por curiosidad, imitación o por la presión del grupo, los padres deben estar al tanto de qué hacen sus hijos, quienes son sus amigos y dar buenos patrones, conversar con ellos de los peligros que envuelven estas adicciones, también su propio ejemplo al ser moderados en el consumo de bebidas alcohólicas ayudará. Los colegios y las instituciones mediante campañas informativas también pueden ayudar en la prevención. Personalmente creo que donde más se puede hacer es el hogar.
    Respecto a la adicción al sexo al igual que el resto de las adicciones, produce una conducta compulsiva y desordenada que genera malestar e infelicidad al no poder controlarla, además de graves problemas emociales. Es frecuente que la persona experimente ansiedad y confusión. También la doble vida que lleva le causará problemas en su entorno familiar, laboral y social. Como en las otras adicciones, se necesita ayuda externa para poder recuperar el control y superar la adicción, la psicoterapia es particularmente útil en este caso.

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Psicología para el día a día